Envases más livianos, ambiente más sano


La reducción del 15% del PET en las botellas es parte de la estrategia y visión de Eco de los Andes de “crear valor compartido”, no sólo para los accionistas sino también para la sociedad.


Eco de los Andes desarrolló una nueva tecnología de envases que reduce en un 15% la cantidad de PET (Polietileno Tereftalato) utilizado en los envases de agua sin gas, transformando su botella en la más liviana del mercado. Con esta reducción hubo que cambiar todos los moldes de inyección y de la botella, adaptar las líneas de llenado así como también la máquina etiquetadora. La inversión para implementar este cambio fue de U$S 2 millones.

Con estos procesos se minimiza el uso de este material derivado del petróleo y se optimiza el empleo de todos los recursos, contribuyendo así al cuidado del Medio Ambiente.

Esta es una ejecución que responde a la estrategia y visión de la compañía de “crear valor compartido”, que implica crear valor no sólo para los accionistas sino también para la sociedad. Esta es la única manera de tener éxito a largo plazo.
No sólo el reciclado es crucial para el cuidado del Medio Ambiente sino que, la reducción de la cantidad de material utilizado en los procesos productivos es vital para una actividad responsable.

La compañía protege el manantial donde nace el agua y su entorno, y se esforzó para aplicar prácticas empresariales respetuosas con el Medio Ambiente realizando inversiones destinadas a dicho fin.

Asimismo, la empresa respeta la legislación e impulsa la aplicación de su Sistema de Gestión Ambiental, alineado con las directivas contenidas en la normativa ISO 14001. Por otro lado, la planta trabaja bajo sistema ISO 9001 certificado, lo que garantiza un sistema de permanente control de los procesos.

Este aporte al cuidado del Medio Ambiente que realiza la compañía cumple con el objetivo de la "las empresas del grupo” que buscan Crear Valor Compartido generando valor a largo plazo, tanto para la compañía como para toda la sociedad.

Crear Valor Compartido

“Crear Valor Compartido” (RSC) resume el compromiso social de la compañía en todo el mundo, ligado al desarrollo más justo y a la creación de valor a largo plazo en las comunidades en las que participa. El desarrollo del modelo de RSC se enfoca así en el estudio de su la cadena de valor, para comprender mejor las consecuencias sociales y medioambientales de sus actividades y los recursos necesarios para desarrollarlas.

El proceso, por dentro

El PET es un material plástico que parte del petróleo. A patir de los pellets se hace un secado inicial, donde éstos son secados y calentados a alta temperatura, hasta fundirse. Una vez que se funden ingresan a una moldería que tiene el formato de la preforma (hecha con PET), que es lo que se fabrica a partir de los pellets. La preforma tiene el peso que va a tener la botella. En la máquina inyectora se funden los pellets y se introducen a grandes presiones y temperaturas en un molde, que tiene el formato de la preforma. Finalmente, los expulsa. La preforma ingresa a una máquina, que es sopladora de botella, donde pasa inicialmente por un túnel donde hay lámparas que la calientan para ablandarla. A través de unas varillas que tiene la máquina solpadora, la preforma se expande y finalmente se sopla. Es una expansión que se hace mecánicamente y a través de aire comprimido a alta presión. Primero se obtiene una botella pre-soplada, que sería el paso intermedio.

En el año 1994 la botella de 1.5 litros pesaba 37 gramos, luego, en el año 2000, se bajó a 33 gramos, y a 31 gramos en 2004. Finalmente, esta última botella está pesando 26.4 gramos. La botella sin gas de medio litro pesa hoy 13 gramos. El envase más nuevo tiene un gran trabajo de diseño. Se ha trabajado mucho en la geometría de la botella y de la preforma. Todo esto ha culminado con la botella más liviana que hoy hay en el mercado.

Reciclado de botellas, para hacer botellas

Hoy, el reciclado que se hace de las botellas es para otros fines, no para hacer nuevamente botellas de agua. Argentina usa 180.000 toneladas de PET por año y recupera un 28% (50.000 tn). El 70% recuperado es exportado a China, Europa, USA y Brasil para la industria textil.

Pero hay un proyecto muy interesante que implica la posibilidad de reciclar PET para volver a hacer botellas. CABELMA S.A., empresa local bajo licencia de Sorema & Buhler, estará lista para producir a fines de 2009. La capacidad de reciclado será de 11.200 tn. Hace poco se ha aprobado el uso de este material reciclado para volver a hacer envases. CABELMA S.A. ya tiene una planta prácticamente instalada en Buenos Aires, que maneja un proceso que hace una recuperación del Polietileno Tereftalato y obtiene un pellet de la misma calidad que el PET virgen, sin ningún tipo de contaminantes. Hay distintas torres para tratar de absorber cualquier compuesto volátil que pueda tener el material, se funde y así se logra la resina. Mónica Faue, Gerente de Calidad de Eco de los Andes, explicó al respecto: “Esta tecnología es alemana y hay países que, hasta por ley, están obligados a usar un porcentaje de PET reciclado dentro de su composición. En Europa ya se implementa esta tecnología. Casi todas las empresas líderes en el mercado de bebidas, como Danone, Pepsi y Coca Cola, están trabajando, al igual que nosotros, en este proyecto de reciclar Polietileno Tereftalato para hacer botellas. Ya se ha superado un paso importante que es la aprobación, porque hasta hace poco tiempo no estaba permitido usar material reciclado para fabricar una botella”. Reducción, reuso y reciclado son conceptos que van de la mano.


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